
La experiencia de un campamento de verano en imágenes
Una historia fotográfica totalmente inventada (¿O no?), basada en hechos reales. La experiencia de un campamento de verano desde un niño y desde sus padres con un toque desenfadado.
La experiencia de vivir un campamento de verano contada en imágenes.
Te contamos de forma visual y vivencial como se vive la experiencia de un campamento para toda la familia y resolvemos tambien algunas de las dudas y preguntas frecuentes de los campamentos.
Aunque esté hecho en tono de parodia, seguro que te identificas en algún momento de la historia.
El disparo inicial. Quiero ir a un campamento de verano.

Mamá, ¿Puedo ir a un campamento de verano?. (Silencio largo)
Mamá, ¿Puedo ir a un campamento de verano?. (silencio largo)
¿QUE SÍ PUEDO IRME DE CAMPAMENTOS ESTE VERANO?

Eeeeh…. esto….. ¡¡¡Qué bien!!!.
Un campamento de verano es una experiencia fantástica y te lo vas a pasar fenomenal.
Vas a hacer muchos amigos y vas a aprender un montón de cosas. Hablaré con papá a ver si podemos hacerlo.

(Mientras tanto, en el interior de su cabeza…)
Ay madre mía,… ¿Pero qué dice éste?.
¿Ir a un campamento de verano?….
¡¡Pero si hace nada le estaba todavía cambiando los pañales…!!
La conversación entre padre y madre sobre el campamento.

El padre
¿Cóoooomo?, ¿Que quiere ir ya a un campamento de verano?… Pero si tiene 5, digo…. 8 años.
(-pensando- ¿Ya tiene ocho años?).
Buff… Acuérdate que nosotros empezamos a ir de campamentos con 6 años. Recuerda lo bien que lo pasábamos. Es buena idea que empiece a disfrutar y a hacer otras actividades con otros niños.

Los campamentos tienen muchos beneficios. Además así también tenemos nosotros un tiempo y nos cogemos unas vacaciones en pareja, que ya es hora. A este paso cualquier día nos va a presentar a la novia…
Vamos a ver con él entonces, que tipo de campamento le gusta más y mejor nos encaja.
Veremos la página de los campamentos de verano de Eduma, que tienen de todo y para todas las edades. Allí nos conocimos de pequeños.
(pensamiento mutuo – ¡En qué momento! )
La confirmación de la inscripción al campamento de verano
2 días después…………..
¡¡¡Ya está!! . Rellené bien la ficha de inscripción e hice la reserva. Nos acaban de confirmar la plaza.

(¿En seriooooo?)

Lo que ocurre antes incluso de llegar
Cuando una familia decide que su hijo o hija vaya a un campamento con pernocta por primera vez, la conversación suele empezar mucho antes del mes de agosto. Hay ilusión, pero también preguntas que se irán incrementando según se acerque la fecha: ¿Se adaptará? ¿Hará amigos? ¿Le costará dormir fuera de casa?
Continúa la historia justo antes de empezar el campamento…
Se acerca la fecha del inicio del campamento de verano.
(padres al unísono)
¡¡¡¡¡HIJOOOOOO pasado mañana te vas al campamento.!!!!!!


(Padres: “Oye narrador, ¿Y este quién es? ¿Dónde está nuestro hijo?”.
Narrador: “Nada tranquilos, es que quedaba mejor”)
No te pongas nervioso, es normal.
Es la primera vez que vas a un campamento de verano y siempre hay algunos nervios. Ya verás como enseguida haces amigos y te lo vas a pasar muy bien.
El primer día siempre cuesta un poco hasta que te vas acostumbrando a lo nuevo.
La salida de los autobuses hacia el campamento.
Mira, ahí está el autobús. Vamos a guardar las maletas y a que te pasen lista.

No pongas esa cara hombre, ya verás que bien lo vas a pasar…

Al mismo tiempo, en casa…


Primer día de llamadas del campamento.

Hola papá, si muy bien, hemos hecho…. Os hecho mucho de menooosssssss……..

Nosotros también, pero cuéntanos algo de lo que has hecho, anda.
¿Has hecho todo eso ya en dos días?. No te has aburrido, no… Y la cantidad de actividades que te quedan por hacer en el campamento.
Como lloró el niño al teléfono he llamado a la oficina para hablar con el coordinador del campamento.
Me dicen que está estupendamente, aunque es un poco despistado. Y no le hace mucha gracia hacer la cama 🙂
O pierde algo o se pone un calcetín de cada color. Menos mal que marcamos la ropa cómo nos dijeron porque no tiene ni idea de lo que es suyo.
Estuvieron buscando la linterna y al final estaba dónde la habíamos guardado. Tendríamos que haber hecho la mochila del campamento con él para que se enterase de lo que tenía.

(A quién habrá salido este niño)
Nuestro hijo es todo un personaje. Le va a venir muy bien esta experiencia.
¿Que hace la cama?… eso sí que no me lo creo.
A partir del segundo día
Hay un momento muy reconocible en todos los campamentos: el punto en el que dejan de sentirse “nuevos”.
Suele ocurrir entre el segundo y el tercer día.
En el campamento…

Qué divertido.
Si lo llego a saber lo digo antes para que me apunten al campamento.
Los monitores molan un montón aunque alguno que otro está un poco loco.
Como dice la Abu deben haberse dado un golpe en la cabeza cuando tenían mi edad.


Según avanza el campamento. Lo que supone dormir fuera.
Dormir fuera de casa varios días es uno de los grandes retos.
No todos lo expresan igual, pero para muchos niños supone un pequeño salto en su desarrollo personal.
Durante la semana aprenden a ser mucho más autónomos con aprendizajes aparentemente discretos pero significativos (adaptarse a normas comunes, gestionar conflictos, hacer pequeñas tareas etc.)

Lo de hacer la cama, vestirme y preparar la ropa, poner el comedor cuando toca…no es tan complicado.
Pero cuando llegue a casa me hago el sueco y así lo siguen haciendo mis padres.

Aquí porque no me queda otra…Eso sí, yo a este ritmo me muero.
El primer día me costaba dormir por los nervios y ahora no me da tiempo ni a soñar.

Y mientras… los padres.

Este niño no nos hace caso cuando le llamamos por teléfono. Nos pasaporta rápido para irse a jugar. Ya le queda poco y se le nota el cansancio.

Bueno, ya nos dijeron que pasaría. Deben estar empezando a dejarles dormir un poco más por la mañana. Lo mismo llora algún día otra vez.
Que envidia. Según lo que pone el blog y las redes sociales no paran de hacer actividades.
El regreso del campamento.
Como pedagogo, uno de los aspectos que más valoro de los campamentos con pernocta es precisamente ese: el crecimiento silencioso que no siempre se ve en las fotos, pero sí en la actitud cuando regresan a casa.
Uno de los indicadores más claros del impacto de un campamento es el regreso.
En primeras experiencias, esto es especialmente significativo. Superar el miedo inicial, adaptarse y disfrutar genera una referencia positiva para el futuro.
¡¡¡¡NOS VOLVEREMOS A VEEER!!!!

Mira mamá, papá, os he hecho una taller para vosotros.
Bueno, y ahora… ¿Cuánto falta para poder apuntarme al siguiente campamento de verano? ¿Ya? ¿Cuánto falta?
Y en cuanto que venga la nieve ya me podéis apuntar para aprender a esquiar …

(Este niño ha crecido una barbaridad)

¿Qué bonito hijo? Nos encanta
(Ambos: A ver dónde vamos a meter eso. Ya no nos caben tantas manualidades)
👉”PRÓXIMO EPISODIO EN LOS CAMPAMENTOS DE VERANO“
Aquí hemos querido hacer en tono desenfadado una experiencia vital completa desde el antes hasta el después de los campamentos, resolviendo en una historia parte de la 👉 Guía sobre preguntas frecuentes
Algunos artículos en tono de parodia:
Las leyes de Murphy en campamentos de verano.
Las cosas e ideas locas que no debes hacer en un campamento de verano.




