Alergias alimentarias en campamentos de verano. Intolerancias.
Las alergias alimentarias en campamentos de verano, así como las intolerancias, son cada vez más frecuentes. Son un motivo de preocupación frecuente en los padres y madres.
¿Cómo nos organizamos para evitar los errores y peligros de las alergias alimentarias en campamentos?
Siguiendo con la guía completa de preguntas habituales en campamentos, aquí explicaremos en profundidad un tema que preocupa mucho, con razón, a las familias afectadas. Lo consideramos uno de los miedos habituales a la hora de enviar a los hijos a los campamentos de verano.
En primer lugar, el trabajo previo:
Dicen las abuelas: La tienda funciona si funciona la trastienda”

En este artículo nos centramos exclusivamente en las alergias alimentarias, pues para el resto de alergias lo tratamos aquí: Niños alérgicos en los campamentos de verano.
Identificar y confirmar todas las alergias alimentarias en el campamento.
⚠️Atención: Nos encontramos que antes de la salida, incluso ya en el mismo campamento se notifiquen nuevas alergias que no estaban contempladas. No hay que olvidar actualizar el listado.
Es importante concienciar que todo el trabajo previo de elaboración de listados y prevención, se puede ir al traste por no haber indicado correctamente las alergias de los niños.
Comprobación de alergias alimentarias en el menú previsto.
Una vez identificadas todas las alergias alimentarias del campamento procederemos a ver qué menús se ven afectados. Normalmente se realiza un menú para todo el campamento aunque tendrá variaciones.
Es importante, principalmente al hacer el pedido, contemplar los alimentos que tendrán que ser sustituidos en parte o en su totalidad si es posible.
👉 Recomendación: Tener siempre una pequeña despensa con productos específicos para celíacos, sin huevo etc. Del mismo modo, una parte de productos “comodín” que puedan servir para todos. La posibilidad de que haya cambios de última hora es alta por mucho que se planifiquen.
En cualquier caso, lo óptimo sería conseguir el mismo menú adaptado a las alergias alimentarias que hubiese.
Consultar a los padres y madres si sus hijos comen bien esos productos. De lo contrario, se podría indicarles que aportasen aquellos que son de su gusto. Puedes tener muchos productos pero luego los niños no se los comen. Por ejemplo, productos de bollería, tipo de pan etc. No obstante hoy en día ya es más habitual encontrar la mayoría de ellos.
Precauciones de cocina con las alergias alimentarias en campamentos.
En general, se encarga el equipo de cocina que es profesional y sabe lo que tiene que hacer. Sin embargo no siempre es así o no en todo momento.
Si los participantes del campamento cocinan en algún momento.
Ingredientes.
Algunos son obvios; por ejemplo, la leche tiene lactosa. Los más problemáticos son los ingredientes ocultos. ¿Quién iba a pensar que unas salchichas tuvieran leche?. Sin duda, los que más padecen esta situación son los celiacos, pues se utilizan productos con gluten para todo tipo de usos, como espesantes.
No queda otra que mirar muy bien las etiquetas, y conocer los diferentes nombres que se utilizan en ellas. No obstante, existen páginas que ayudan a entenderlas. Celiacos.org explica como entenderlas aquí.
En algunas asociaciones para determinadas alergias alimentarias publican contenido actualizado sobre las marcas y productos a evitar.
Siempre que se pueda, es más fácil comprar productos que no contengan los ingredientes de los cuáles tengamos alergias alimentarias en el campamento. Por ejemplo, pasta sin huevo o bollos sin frutos secos.
Contaminación cruzada.
Se refiere a que si ha habido contacto entre los ingredientes y los utensilios o resto de alimentos, quedan contaminados. Por ello, nosotros dejamos ciertos utensilios para usar exclusivamente para celíacos o similar.
Es importante no olvidar las superficies en las que se trabaja o por ejemplo, no emplear el mismo aceite, caldos etc.
Puede darse el caso en que no se pudiera hacer. Recordamos una vez que estábamos haciendo supervivencia fuera del campamento y “desapareció” una sartén. Había 2 celíacos en el grupo y se solucionó haciendo primero la comida sin gluten y después el resto (nunca al revés). En concreto, salchichas sin gluten.
Alergias al contacto:
Cuidado con aquellas personas que no pueden ni tocar el producto al cuál tengan alergia. Especialmente en las típicas actividades de campamento en que se maneja comida.
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- Concursos de cocina.
- Supervivencia.
- Pelado de patatas.
- Repostería (crêpes, tartas etc.)
Preparativos en el comedor del campamento.
Cómo suele pasar en cualquier actividad, las situaciones en las que hay más exposición están mucho mejor controladas. En el caso de la alimentación, es obvio que son desayuno, comida, merienda y cena.
Tener un protocolo concreto para alergias.
Hay muchos sistemas válidos siempre y cuando:
Mecanismos de comprobación.
Aunque no debemos dudar de la profesionalidad de la cocina del campamento, conviene hacer un repaso antes de servir.
Las comidas de un campamento suponen mucho trabajo y no es impensable cometer un descuido en alguna alergia. Se requiere cierto tiempo antes del inicio.
En nuestro caso, la experiencia manda que haya una persona que se encarga del comedor, además de los monitores que sirven las mesas.
Llegado a este punto, se ha realizado un primer filtro en cocina y un segundo filtro por la persona encargada del comedor. ¡¡Ahora falta que no haya un error al servir el comedor!!
Organización para repartir la comida y los menús para alérgicos.
Principalmente hay que diferenciar dos posibles organizaciones de un campamento en cuanto al comedor. ¿Los monitores sirven a los niños o los niños se sirven en autoservicio?.
Nosotros tenemos claro que es importante que siempre se sienten en el mismo sitio. Para no estigmatizar “la mesa de los alérgicos” es tan sencillo como hacer un mapa de dónde se sienta cada grupo y marcar en él los niños y alergias alimentarias del campamento.
En algunos colegios marcan con una pegatina en la mesa las alergias del niño. Por tanto:
Si el comedor lo sirven los monitores:
Que cada uno sepa las alergias alimentarias que hay en cada mesa que tiene que servir. Es el tercer y último filtro. Por ello, el mapa de distribución de las alergias alimentarias en el campamento por mesas es muy útil. Además, se establecen mesas fijas para cada monitor que sirve en ese turno.
En nuestro caso, se sacan primero todos los menús especiales y una vez comprobado, se sirve el resto.
Si los propios niños se sirven la comida de autoservicio, como en el cole:
Sencillamente, que entren por grupos. De esta forma sabemos en qué grupo habría alergias y así se puede controlar. El jefe de comedor del campamento estará pendiente de las alergias alimentarias que haya en el grupo que va entrando.
¿Y qué pasa con las alergias alimentarias si nos vamos de excursión?
¡Cuidado en las excursiones!. Al igual que ocurre en las salidas escolares en el colegio, aquí hay que tener en cuenta dos particularidades.
En las excursiones es cuando procedemos a manejar las alergias alimentarias según el grupo y monitor al que pertenece.
¿Qué errores no tan obvios hay que controlar?
⚠️Atención: Como en cualquier excursión es imprescindible llevar en el botiquín antihistamínicos y Ventolín. Y sobre todo, adrenalina si se tienen personas con posibles reacciones alérgicas graves. Es más, hay que estar preparado para saber utilizarla en caso necesario.
¿Qué reacciones pueden provocar las alergias alimentarias en campamentos?
En definitiva, hay que tener mucho cuidado con las alergias alimentarias en campamentos y no confiarse jamás.
De hecho, el error humano y la Ley de Murphy de los campamentos sigue estando ahí:
Recuerdo una vez hace años que estaba yo mismo de jefe de comedor. Repasamos meticulosamente tanto en cocina como yo personalmente todos los ingredientes, habiendo separado utensilios y teníamos todo preparado con el nombre de las alergias en cada plato.
En un momento dado, un monitor confundió el nombre del niño, dándole un plato que no podía comer y casi tenemos un buen susto.
Afortunadamente nos dimos cuenta enseguida pero es un ejemplo de como cualquier pequeño despiste puede suponer un problema.
Las alergias alimentarias en campamentos más habituales y/o complicadas.
Sin duda, cada vez hay más alergias alimentarias en campamentos aunque destacan algunas por su frecuencia o por sus particularidades.
Celiacos e intolerantes al gluten.
Muchos alimentos contienen gluten. Por un lado el glúten está presente en los productos más dispares o dependiendo de la marca. Los cereales, sobre todo la harina de trigo es un espesante muy común.
Por otro lado, la buena noticia es que ya no es como hace años que era una auténtica locura saber el contenido.
Hoy en día ya hay listados de productos y marcas a evitar o identificadores en las etiquetas. Eduma es socio de la Asociación de Celíacos de Madrid y es un buen lugar para consultar en caso de duda.
Alergia alimentaria a huevo o frutos secos.
Presente en muchos alimentos pastas, bollería… En estos casos es típica la posibilidad de tener trazas de frutos secos.
Ádemás suele ponerlo así, sin especificar más. Es decir, que en la misma fábrica se producen alimentos que los contienen y podría haber contaminación cruzada.
Salvo que los padres o madres indiquen lo contrario es mejor no arriesgar o consultar.
Intolerancia a leche o lactosa.
Suele ser poco agresiva y en dependiendo de los casos es más una cuestión de intolerancia por cantidad. Por ejemplo, pueden tomar ciertos derivados pero no un vaso de leche.
Alergia alimentaria a mariscos.
Salvo en la paella o similares no se suele tomar marisco en un campamento de verano 😉 pero te sorprenderán los productos que pueden llevar trazas.
Alergia alimentaria a la proteína de la leche de vaca.
La más compleja que nos hemos encontrado.
No se trata de los productos que tengan leche, sino que es una cadena genética que puede estar presente desde en el pan hasta en la harina. Y lo peor de todo, no encontramos forma de saberlo con certeza.
En esta ocasión, que además era de reacción extrema, optamos por muchas verduras, todo a la plancha y mucha consulta a los padres.
Alergias alimentarias de “mentirijilla” o aversión en campamentos:
Aunque gracias a los cambios en los menús de los colegios son menos habituales, las judías verdes, lentejas o similares son clásicas. Simplemente es que no les gustan.
A pesar de que se nota a distancia, conviene no confiarse y comprobarlo. Incluso aunque no figure la alergia en la ficha ni en los listados de alergias. Sí es el caso, lo mejor sería negociar que se coma un mínimo aceptable, especialmente a los niños que comen muy mal.
Si eres una organización o asociación que tiene dudas sobre como organizar las alergias alimentarias en campamentos de verano esperamos haberos ayudado con nuestra experiencia. ¡¡MUCHA SUERTE!!.
Si eres un padre o una madre que tiene un hijo /a con alergias alimentarias. Esperamos haberte ayudado y dado confianza para que los niños no se queden sin las experiencias únicas que brindan los campamentos de verano.
👉Bastante tienen con tener que lidiar con ello, en algunos casos, de por vida.
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