
Cómo hacer un CV de monitor de tiempo libre (plantilla real + guía paso a paso)
Si estás buscando trabajo como monitor de tiempo libre y no sabes muy bien cómo preparar tu candidatura, estás en el buen sitio.
En este artículo vas a encontrar una plantilla real de CV para monitor, consejos prácticos sobre qué poner y qué evitar, cómo afrontar el proceso de solicitud y, sobre todo, cómo demostrar que eres la persona que ese campamento o actividad necesita.
Llevamos más de 50 años organizando campamentos y más de 35 años formando monitores desde nuestra escuela. Con más de 3.000 alumnos formados, hemos visto de todo: CVs que enamoran a cualquier coordinador y otros que directamente acaban en la papelera.
Lo que vas a leer aquí no es teoría, es experiencia real de selección de personal en ocio educativo continuando con nuestra guía para trabajar como monitor.
Por qué un buen CV marca la diferencia (aunque tengas poca experiencia)
Hay una idea muy extendida que conviene romper desde el principio: no necesitas un historial impresionante para conseguir trabajo como monitor. Lo que sí necesitas es saber presentar bien lo que tienes.
La mayoría de los candidatos que llegan a procesos de selección de campamentos tienen entre 18 y 25 años, con poca o ninguna experiencia laboral formal. Eso no es un problema si sabes compensarlo con otras cosas: tu formación, tus habilidades personales, tu actitud y, sobre todo, si has sido capaz de demostrar que te importan los niños y el trabajo en equipo.
Un coordinador que lleva décadas seleccionando monitores no busca al candidato perfecto de papel. Busca al que demuestra que tiene las ganas, la madurez y la disposición para asumir la responsabilidad de cuidar y educar a menores durante un campamento o actividad. Un buen CV es tu primera oportunidad para transmitir eso.
Qué debe incluir un CV de monitor de tiempo libre
Vamos por partes. Estos son los bloques que no pueden faltar en tu currículum de monitor:
1. Datos de contacto claros
Nombre completo, teléfono, correo electrónico (uno profesional, sin apodos) y ciudad de residencia. Si tienes LinkedIn o un perfil online relevante, inclúyelo. Lo que nunca debe faltar: que te puedan localizar fácilmente.
2. Perfil profesional o presentación breve
Dos o tres líneas al principio del CV que resuman quién eres y qué ofreces. Es lo primero que se lee y lo que decide si se sigue leyendo o no.
Ejemplo real: “Monitor de tiempo libre titulado con experiencia en campamentos urbanos y actividades extraescolares. Especializado en dinamización de grupos de 8 a 12 años. Busco incorporarme a un equipo educativo donde seguir creciendo profesionalmente.”
3. Formación
Aquí va el título de monitor de tiempo libre o monitor de ocio y tiempo libre, indicando la escuela donde lo cursaste, el año y si está reconocido por la comunidad autónoma. Esto es lo primero que busca cualquier coordinador. Sin él, muchas entidades directamente no te consideran.
Si aún no tienes el título pero estás estudiándolo, ponlo también: “En proceso de obtención – finalización prevista: julio 2026”.
A continuación, añade tu formación académica reglada (instituto, universidad, FP) y después otros cursos relacionados:
- Primeros auxilios y RCP (fundamental, muchas organizaciones lo exigen)
- Cursos de salvamento y socorrismo (abre muchas puertas en campamentos con piscina o playa)
- Formación en necesidades educativas especiales o atención a la diversidad
- Talleres de animación, expresión corporal o teatro
- Cursos de naturaleza, senderismo o actividades en el medio natural
- Formación en igualdad, coeducación o prevención del acoso
- Cualquier formación o incluso hobbies que esten relacionados con música, manualidades, deporte o idiomas
4. Experiencia
Aquí va lo que más asusta a los candidatos sin experiencia. Pero ojo: la experiencia no tiene que ser laboral para contar.
En este mundo es de los pocos en los que puede contar hasta tu experiencia infantil. Si has sido niño de campamentos “de toda la vida” no dudes en incluirlo. La experiencia como acampado o participante tiene mucho valor.
¿Has sido monitor de catequesis? ¿Voluntario en una ONG? ¿Has dado clases particulares? ¿Has cuidado a tus sobrinos o hermanos menores de forma habitual? ¿Participaste como jefe de grupo en los scouts? Todo eso cuenta, y mucho.
Para cada experiencia incluye:
- Nombre de la entidad o actividad
- Tipo de tarea o rol
- Periodo de tiempo
- Rango de edad de los menores con los que trabajaste
- Número aproximado de participantes
Ejemplo: “Monitor voluntario – Ludoteca Parroquia San Marcos (Madrid) – Enero 2023 a junio 2023 – Talleres de manualidades y juego libre con grupos de 10-15 niños de 6 a 10 años”
5. Idiomas
Si hablas inglés, francés, alemán o cualquier otro idioma, ponlo siempre con tu nivel real. Muchos campamentos reciben participantes internacionales o trabajan con monitores extranjeros. Un nivel de inglés B1 o superior puede marcar la diferencia frente a otro candidato.
Si tienes certificación oficial (Cambridge, DELF, Goethe…) ponla. Si no, sé honesto con tu nivel: decir B2 y luego no poder mantener una conversación básica te va a hacer quedar fatal en una entrevista.
6. Habilidades informáticas y digitales
En el ocio educativo actual, saber manejarte con redes sociales, Canva, PowerPoint o herramientas de gestión de grupos puede ser un plus. No hagas una lista interminable, pero sí menciona lo relevante.
7. Información adicional
- Carné de conducir (especialmente B) y si tienes vehículo propio
- Disponibilidad (fechas, jornada completa, pernocta…)
- Certificado de delitos sexuales actualizado (muchas organizaciones lo solicitan desde el momento de la entrevista)
Qué NO poner en tu CV de monitor
Tan importante como lo que incluyes es lo que dejas fuera. Estos son los errores más comunes:
❌ Foto tipo selfie o informal – Si pones foto (no es obligatorio), que sea reciente, con buena luz y expresión amigable pero seria. Nada de fotos de fiesta, de vacaciones o con filtros. En determinados contextos, puede ser interesante una foto informal (por ejemplo, disfrazado en actividades) pero no es la norma.
❌ Correo electrónico poco profesional – Si tu email es algo tipo “supermario99” o “princesa_forever”, crea uno nuevo para buscar trabajo.
❌ Experiencias sin contexto – Poner “experiencia con niños” sin especificar qué, cuándo y dónde no le dice nada a nadie. Concreta siempre.
❌ Cursos sin relación con el puesto – Si hiciste un curso de Excel avanzado o de marketing digital, no lo pongas a no ser que la oferta lo pida específicamente. Ocupa espacio y distrae.
❌ Objetivos genéricos – Frases tipo “busco desarrollarme profesionalmente en un entorno dinámico” no aportan nada. Personaliza tu presentación para cada candidatura.
❌ CV de más de dos páginas – Si tienes menos de 5 años de experiencia, con una página bien organizada es suficiente. Dos como máximo.
❌ Faltas de ortografía – Suena obvio, pero es uno de los motivos más frecuentes de descarte. Revísalo con calma o pide a alguien que te lo lea.
Ten un curriculum vitae completo u hoja de vida

Haz una lista detallada de toda la formación académica, publicaciones, logros, proyectos destacados, premios, honores, méritos y experiencias de todo tipo según las vayas realizando. En este mundo del ocio, no descartes tampoco las experiencias de ocio y tiempo libre de la infancia. Ser “niño de campamentos” de toda la vida tiene su valor si has asistido con frecuencia.
Esto te va a servir para toda la vida profesional, pero especialmente al principio. Se trata de registrar todas aquellas formaciones o experiencias de las que podrías obtener un provecho en un momento dado. Según vayas haciendo actividades, campamentos, eventos, cursos, formación o actividades fuera de lo común o vas actualizando.
De esta “hoja de vida” podrás añadir o quitar al curriculum vitae que presentes, añadiendo aquello que pudiera fortalecer tu perfil para el puesto o el contexto. Actualizándolo por ejemplo, una vez al año, evitarás perder u olvidar cantidades de experiencias o formaciones que pueden servirte en cualquier momento (anota fecha, nombre del curso, empresa etc.) y guardo los certificados o diplomas.
Plantilla real de CV para monitor de tiempo libre
A continuación te dejamos una estructura que funciona. Adapta cada sección a tu situación real:
[Nombre Apellido Apellido] Ciudad · Teléfono · email@correo.com · (LinkedIn opcional)
Perfil Monitor de tiempo libre titulado / en formación, con experiencia en [tipo de actividad] y grupos de [edades]. Comprometido con la educación en valores, la seguridad y el bienestar de los menores. Disponible para [tipo de jornada / fechas].
Formación – Título de Monitor/a de Tiempo Libre – [Nombre escuela], [Comunidad Autónoma] – [Año] – [Título académico] – [Centro] – [Año] – Primeros Auxilios y RCP – [Entidad] – [Año] – [Otros cursos relevantes]
Experiencia – [Puesto] – [Entidad] – [Fechas] – [Descripción breve: edad de los menores, actividades, número de participantes]
Idiomas – Español: nativo – Inglés: [Nivel] – [Certificación si la tienes] – [Otros idiomas]
Habilidades – [Soft skills principales: 3 o 4 máximo, concretas] – Carné de conducir B / Vehículo propio
Otros datos – Certificado de ausencia de delitos sexuales: disponible – Disponibilidad: [julio / agosto / fines de semana / etc.]
Hoy en día existen todo tipo de modelos y plantillas de CV para poder hacer el diseño del mismo, pero el contenido es el rey.
💡Interesante: En un mundo muy visual y con muchos CV de plantilla, puedes valorar incluir alguna foto en la que se te vea haciendo actividades que domines o experiencias pasadas.
Habilidades (Soft skills): cuáles son y cómo demostrarlas en tu CV
Las habilidades blandas o soft skills son cada vez más valoradas en la selección de monitores. De hecho, en nuestra experiencia como coordinadores, muchas veces pesan más que el propio currículum académico. Pero hay un problema: todo el mundo pone “trabajo en equipo” y “responsabilidad” en su CV, y eso ya no dice nada.
La clave está en demostrar, no solo afirmar. Aquí van las más valoradas y cómo puedes evidenciarlas:
| Habilidades blandas – (Soft skill) | Cómo demostrarla en el CV o la entrevista |
|---|---|
| Responsabilidad y madurez | Haber cuidado menores (hermanos, sobrinos, clases particulares) durante periodos sostenidos |
| Trabajo en equipo | Participación en equipos deportivos, grupos de teatro, bandas de música, scouts |
| Capacidad de liderazgo | Haber sido delegado de clase, jefe de grupo, coordinador de eventos en el instituto |
| Resolución de conflictos | Voluntariado, mediación escolar, experiencias en entornos diversos |
| Comunicación y empatía | Monitoreando grupos informales, dando talleres, animando actividades |
| Creatividad | Talleres de arte, elaboración de actividades propias, proyectos creativos personales |
| Capacidad de adaptación | Experiencias en entornos diversos, viajes, idiomas, trabajo con distintos perfiles de edad |
Una recomendación práctica: en lugar de poner “soy una persona responsable”, escribe algo como: “Durante dos años acompañé a mi hermano menor a sus actividades extraescolares y gestioné situaciones imprevistas de forma autónoma”. Eso sí transmite responsabilidad real.
Cómo adaptar tu CV según el tipo de trabajo

El mundo del ocio educativo es mucho más amplio de lo que parece. Antes de enviar tu CV, piensa en qué tipo de actividad quieres trabajar y adapta el documento a ese contexto. Estos son los principales tipos de empleo para monitores:
- Campamentos de verano: con pernocta, en plena naturaleza o urbanos. Aquí se valora especialmente la disponibilidad completa (generalmente julio y agosto), la capacidad de gestión de grupo 24 horas y la fortaleza emocional.
- Ludotecas y centros de ocio: actividades en horario de tarde o fines de semana. Muy habituales en zonas urbanas y barrios.
- Actividades extraescolares: en colegios e institutos. Se valora la experiencia con franjas de edad concretas y la formación en materias específicas (deporte, idiomas, musica, arte).
- Colonias urbanas de verano: en los propios centros educativos o instalaciones municipales. Ideales para empezar.
- Talleres de ocio en museos, centros culturales o bibliotecas: perfectos si tienes formación artística, histórica o científica.
- Animación en hoteles o resorts: especialmente en zonas turísticas. Se valora el idioma y la energía.
- Programas de integración o diversidad funcional: requieren formación específica pero son muy gratificantes y están en crecimiento.
- Proyectos de educación no formal en ONGs o asociaciones: muchos son voluntariado pero pueden derivar en empleo remunerado.
- Escuelas de verano municipales: programas locales con contratos estacionales bien regulados.
Si te presentas a un campamento en plena naturaleza, destaca tu formación en actividades al aire libre, carné de conducir y experiencia con grupos en convivencia. Si es una ludoteca urbana, pon el foco en la creatividad, la gestión del tiempo y el trabajo con familias.
El proceso de solicitud: cómo hacerlo bien de principio a fin
Tener un buen CV es solo el primer paso. El proceso completo requiere estrategia.
1. No envíes tu CV “a discreción”
Uno de los errores más habituales es mandar el mismo CV genérico a 50 organizaciones sin personalizar nada. Eso se nota. Tómate el tiempo de adaptar al menos el perfil inicial y la carta de presentación a cada entidad.
2. Llama por teléfono antes de enviar (o después)
En el mundo del tiempo libre, el contacto humano funciona mejor que el correo electrónico perdido entre cientos de solicitudes. Si la entidad tiene un teléfono de contacto, úsalo. Preséntate brevemente, pregunta si están seleccionando monitores y confirma a quién debes enviar la candidatura. Ese detalle ya te diferencia de la mayoría.
3. Carta de presentación breve y directa
No hace falta que sea larga. Con tres párrafos es suficiente: quién eres y qué titulación tienes, por qué te interesa esa organización en concreto, y qué puedes aportar. Evita copy-paste de plantillas genéricas de internet.
4. La entrevista: prepáratela bien
Si te llaman para una entrevista, es una muy buena señal. Preparatela. Piensa en situaciones concretas que puedas contar: cómo reaccionaste ante un conflicto entre niños, qué harías si un participante se hace daño, cómo gestionas un grupo que no hace caso.
En nuestros procesos de selección de campamentos hemos visto cómo candidatos con CVs brillantes se hundían en la entrevista por no saber responder a situaciones básicas, y otros con menos experiencia formal brillaban porque transmitían seguridad y ganas reales.
5. Ten tus titulaciones a mano
Si te seleccionan, te van a pedir documentación. Ten preparados: el título de monitor (o justificante de haberlo cursado), el DNI, el certificado de delitos sexuales actualizado (es obligatorio para trabajar con menores desde 2015), y cualquier otra titulación relevante que hayas mencionado en el CV. No esperes al último momento.
¿Aún no tienes el título de monitor?

Si estás leyendo esto y todavía no tienes la titulación oficial, es el momento de hacerlo. El curso de monitor de tiempo libre es la formación de referencia para acceder a este mundo, y sin él muchas organizaciones directamente no te pueden contratar, porque lo exige la ley.
En Eduma llevamos más de 35 años impartiendo esta formación, reconocida oficialmente por la Comunidad de Madrid (escuela nº 23 desde 1988) y por Castilla-La Mancha (nº 123). Con más de 3.000 alumnos formados, sabemos exactamente qué necesitas aprender para trabajar de verdad en este sector.
Lo que hace diferente nuestro enfoque es que los cursos intensivos se hacen en un campamento real, con niños de verdad.
Puedes ver toda la información sobre los cursos disponibles en nuestra página de cursos de monitor de tiempo libre.
Eso te permite vivir de primera mano situaciones que otros cursos solo explican en teoría: cómo gestionar un grupo en pernocta, qué hacer ante un conflicto entre participantes, cómo organizar una actividad cuando llueve. Esa experiencia práctica es exactamente lo que los coordinadores valoran al contratar.
Si buscas hacerlo en verano, tienes disponibles el curso de monitor en julio en Toledo o bien, en agosto, el curso de monitor en la Sierra de Madrid.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Necesito el título de monitor para enviar mi CV a un campamento? En la mayoría de las comunidades autónomas, sí. La normativa exige que el personal técnico de actividades de tiempo libre con menores tenga titulación habilitante. Sin el título, muchas organizaciones no pueden contratarte, aunque tengas mucha experiencia. Si aún no lo tienes, puedes indicar en tu CV que estás en proceso de obtenerlo.
¿Qué pongo en el CV si no tengo experiencia previa? Incluye todo lo que tenga relación con el trabajo con menores o en grupo: voluntariado, catequesis, scouts, clases particulares, cuidado de hermanos o sobrinos, participación en asociaciones juveniles. También tu formación complementaria y las habilidades personales que puedas demostrar con ejemplos concretos.
¿El certificado de delitos sexuales es obligatorio para incluirlo en el CV? No es necesario incluirlo en el CV, pero sí debes tenerlo disponible cuando la organización te lo solicite. Desde la Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor (y su actualización posterior), es obligatorio para trabajar con menores. Puedes solicitarlo de forma gratuita en el Ministerio de Justicia o por sede electrónica.
¿Cómo de importante es el inglés para trabajar como monitor? Depende mucho del tipo de actividad. Para campamentos internacionales o de inglés, es imprescindible. Para actividades locales, no siempre, pero sí es un plus.
¿Tengo que poner foto en el CV? No es obligatorio, pero en el sector del ocio educativo sí es habitual incluirla porque el trato con personas es central en el trabajo.
¿Puedo enviar el CV aunque no haya oferta publicada? Absolutamente. De hecho, muchas contrataciones en el sector del tiempo libre se hacen por candidatura espontánea. Si una entidad te interesa, contáctalas directamente, llama por teléfono y pregunta. La proactividad se valora enormemente en este sector.
Conclusión: tu CV es tu primera actividad
Piénsalo así: presentar tu candidatura es, en sí misma, una actividad de tiempo libre. La preparas, la organizas, la adaptas al grupo al que va dirigida (la entidad) y buscas que tenga impacto. Igual que haría un buen monitor.
Un CV bien hecho no necesita ser perfecto. Necesita ser honesto, claro, y mostrar que detrás hay una persona con ganas reales de trabajar con niños y jóvenes. Eso es lo que los coordinadores llevamos décadas buscando, y lo que sigue marcando la diferencia.
Si aún estás en la fase de formarte y quieres hacerlo con una escuela con más de 35 años de experiencia real, pásate por nuestros cursos intensivos de monitor en verano y echa un vistazo a lo que tenemos preparado para este verano.
