“Divertirse aprendiendo” es el lema que persigo desde siempre.
Cuando los campamentos no tenían comodidades (pero sí mucho sentido)
María Carmen empezó a ir de campamentos con solo 7 años, en una época muy distinta a la actual. Eran los campamentos que existían entonces —los de la Sección Femenina— y, más allá del contexto histórico, marcaron para siempre su forma de entender el ocio educativo: vida en grupo, naturaleza, convivencia y autonomía.
Aquella experiencia no fue algo puntual. Le gustó tanto que decidió seguir formándose fuera de España, viajando a Francia, donde obtuvo el título de monitrice (monitora), en un momento en el que allí el ocio educativo estaba mucho más desarrollado que en nuestro país.
Montaña, nieve y educación: un mismo camino
Su vínculo con la naturaleza y la montaña fue siempre inseparable del trabajo con grupos. Se formó como guía de montaña y profesora de esquí de la EEE, entendiendo el deporte no solo como actividad física, sino como una herramienta educativa.
Mientras estudiaba Periodismo, continuó organizando actividades, eventos y circuitos por Europa para grupos juveniles, cuando este tipo de experiencias eran todavía poco habituales.
El nacimiento de EDUMA y una forma distinta de educar
En 1976, junto a Eduardo (su marido, ya fallecido) y otras personas, fundó la Agrupación Deportiva EDUMA, con una idea clara: ofrecer actividades deportivas y formativas desde el ocio y el tiempo libre, como complemento a la educación formal tradicional.
Con la llegada de la normativa específica para la formación de monitores, en 1988 se puso en marcha la Escuela de Tiempo Libre, consolidando un proyecto educativo que hoy cumple 50 años de historia.
EDUMA —cuyo nombre nace de EDU (Eduardo) y MA (María Carmen)— se ha consolidado como un proyecto educativo intergeneracional, con familias que han confiado en él durante décadas, pasando por sus campamentos, actividades y cursos de esquí. Hoy incluso hay nietos de antiguos alumnos que forman parte del proyecto.
Formación, experiencia y presente
A lo largo de su trayectoria ha obtenido prácticamente todas las titulaciones relevantes del sector, entre ellas:
- Animadora sociocultural
- Monitora y coordinadora de tiempo libre
- Coordinadora y monitora de nivel
- Gestora de albergues
- Periodismo
Actualmente es presidenta de EDUMA y continúa colaborando activamente en la coordinación de actividades, manteniendo vivo el espíritu con el que nació el proyecto: educar desde la experiencia, el grupo y el contacto real con la naturaleza.
Una referencia para muchas familias

Más allá de cargos y títulos, María Carmen es, para muchas personas, una figura de referencia en el ámbito del ocio educativo. Alguien que ha dedicado su vida a acompañar a niños y jóvenes en etapas clave de crecimiento, siempre desde una mirada cercana, comprometida y profundamente humana.
A lo largo de toda su trayectoria, María Carmen ha tenido siempre una prioridad clara: la seguridad en las actividades y programas, combinando su experiencia y cuidado personal con la presencia de monitores y profesionales especializados.
Ese espíritu —divertirse aprendiendo— sigue siendo hoy el eje de todo lo que hacemos en Eduma, y es el legado más valioso que María Carmen ha dejado a generaciones de monitores, coordinadores y familias.