
Diario La Casona del Prado: 2ª Quincena de Julio 2014
El diario en el que contamos las aventuras y desventuras de la segunda quincena de julio 2014 de La Casona del Prado, Riaza, Segovia.
¡Qué manera de cerrar el mes de julio de 2014! Esta segunda quincena en La Casona del Prado fue una montaña rusa emocional y meteorológica: pasamos de tiritar de frío en Riaza a sufrir un calor insoportable en las cuevas, pero siempre con el espíritu Eduma por bandera.
Aquí tenéis el diario de aquellos días donde los superhéroes tomaron Segovia y los mayores nos regalaron momentos “inigualables”.
Días 16, 17 y 18: Un arranque entre nubes y claros
Comenzamos la quincena con muchas ganas y un tiempo algo caprichoso.

Comenzamos con los primeros turnos para hacer la ruta a Caballo y visitar el centro hípico.
El sol, el viento y las nubes jugaron al escondite con nosotros, pero no impidieron que el campamento se pusiera en marcha.

Ya hemos tenido las primeras sesiones de piscina, competiciones deportivas y los más madrugadores ya han estrenado el tiro con arco. Todo empieza a rodar y el grupo está conectando de maravilla.
Días 19 y 20: Poblados en miniatura y el “Cine B”
El sábado fue un día de máxima creatividad con el concurso de construcción de poblados en miniatura.
Al final de la tarde, un chaparrón veraniego nos obligó a activar el “Plan B”: cambiamos el juego nocturno por una sesión de cine de verano de interior, resguardados en el albergue.
El domingo bajamos al pueblo de Riaza. Aunque la mañana fue bastante fría para ser julio, el tiempo aguantó y pudimos realizar el juego de reconocimiento por la plaza.

Al volver a la Casona, incluso salió el sol lo suficiente para darnos un chapuzón rápido.
Mientras tanto, los cursillistas han empezado a tope con la piragua y sus primeras clases de monitor de tiempo libre.
Días 21 y 22: El calor insoportable y la versión “Inigualable”
De repente, el frío desapareció y llegó un calor insoportable.
El lunes 22 fue un día de excursión completa: visitamos la villa de Pedraza y las Cuevas del Enebralejo, terminando en el parque recreativo El Bardal. Allí disfrutamos de una barbacoa, frontón y piscina para combatir las altas temperaturas.
Pero el momento del día (y quizás del campamento) fue la actuación de los mayores en Pedraza.
Hicieron una versión de un tema musical tan “inigualable” como poco ensayada que dejó a todos con la boca abierta.
Tras un desastroso previo, la ejecución final fue de una genialidad absoluta. ¡Muy grandes!
Días 23 y 24: Fiesta Ibicenca y el asalto al Aquopolis
El ritmo no baja. La noche del miércoles celebramos la Fiesta Ibicenca, donde mayores y cursillistas se vistieron de blanco para una velada mágica.
Casi sin dormir, nos fuimos directos al Aquopolis de San Fernando. Ha sido un día de no parar entre toboganes y agua, por lo que las cámaras apenas salieron de las mochilas.
¡Recuperaremos fuerzas (y fotos) pronto!
Días 25 y 26: La Liga de los superhéroes

¡Día de Superhéroes en La Casona!
Todos pasamos por el Photocall con nuestras mejores capas y máscaras.
Fue un día de calor extremo donde los aspirantes a héroes y heroínas se enfrentaron a retos para aumentar sus poderes.

Tras una tarde de competición intensa en la piscina, llegamos a la gran final: Cíclope se impuso a Catwoman en un duelo épico y justo.
Días 27 y 28: Triathlon y la verbena final
El domingo volvimos a Riaza y nos encontramos con una sorpresa: ¡la prueba de Triathlon!

Nos convertimos en espectadores de lujo, animando a los sufridores participantes y sacándonos fotos con algunos de ellos.
Por la noche, celebramos nuestro propio “concursazo” aprovechando las últimas fuerzas que nos quedaban.
El lunes 28 fue el turno de los mayores en supervivencia, durmiendo fuera y demostrando sus dotes de exploradores.

Para rematar, los cursillistas (que han estado brillantes en sus clases de educación ambiental y ocio) nos regalaron una verbena espectacular en la que participamos todos, bailando y riendo hasta el final.
Día 30: El adiós con Masterchef
Cerramos el diario con las últimas fotos que quedaban en el tintero: los talleres de Masterchef, donde la cocina de la Casona echó humo, y los mejores momentos de la verbena.

Como dice la canción: “El finaaaal, del verano, llegó…”.
Nos vamos con la satisfacción de haber aprovechado cada segundo, desde los chaparrones hasta el sol abrasador.
¡Gracias por otra quincena memorable en Riaza!
