
El legado de una leyenda de la nieve: Nuestro adiós al maestro Santoyo
El mundo del esquí y el sector industrial de la nieve en España se han vestido de luto para despedir a una de sus figuras más visionarias, queridas y respetadas: José ‘Pepe’ Santoyo Morillas, quien ha fallecido a los 91 años. Para el gran público, Santoyo fue el creador de la icónica marca de ropa técnica “Santoyo” que lleva su apellido y el director que marcó una época dorada en la Escuela Española de Esquí de La Pinilla. Pero para la familia de Eduma, fue muchísimo más.
Fue el gran maestro de Maricarmen, de Israel y de tantos y tantos monitores que hoy transmiten la pasión por la nieve en nuestra escuela. Maricarmen formó parte de la EEE de La Pinilla en aquellos años en los que Pepe Santoyo dirigía la institución con la misma precisión que aplicaba a todo en su vida.
Tenía un método de enseñanza único: te explicaba cuatro conceptos en cuña y, acto seguido, te metía sin miramientos por pistas y terrenos donde daba igual lo que hicieras, solo quedaba sobrevivir y aprender a base de valor. Ahí descubrías todo lo que te faltaba por aprender.
Y vaya si se aprendía. No solo enseñaba técnica; contagiaba una forma de vivir la montaña sin miedo.
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De la precisión suiza a las pistas de La Pinilla
Nacido en 1935, Pepe Santoyo se formó originalmente en el oficio de matricero, una profesión basada en la exactitud milimétrica. Tras emigrar a Ginebra (Suiza) en los años 50 y 60, donde trabajó en la mejor fábrica de material de precisión del mundo, decidió regresar a España buscando un entorno familiar para sus hijos. Aunque barajó grandes estaciones como Baqueira o Sierra Nevada, en 1968 decidió apostar por un proyecto que apenas nacía: La Pinilla.
Allí se convirtió en un pionero polifacético. Montó un bar, un alquiler de esquís y se volcó en la enseñanza hasta convertirse en cofundador y director de la Escuela Española de Esquí de la estación, convirtiéndose en el pilar fundamental que formó a las primeras generaciones de esquiadores de la zona del Sistema Central.
Santoyo: La obsesión por la costura perfecta
En 1971, aplicando su mentalidad de precisión suiza a la industria textil, fundó su marca de ropa técnica. Pepe solía decir que, si una prenda debía coserse a cinco milímetros, esa medida era sagrada. Mientras el mercado se inundaba de ropa barata de importación, él se mantuvo fiel a la alta gama, trayendo los mejores tejidos de Japón para vestir a pisteros, profesionales y a los principales clubes de esquí de España.
A partir de 2005, junto a su hijo José Santoyo Marguolles, especializó la firma en ropa técnica personalizada para escuelas de esquí, bomberos y cuerpos de emergencia, demostrando que una producción 100% española podía competir con los gigantes asiáticos gracias a la calidad y el respeto por el trabajo bien hecho.
Una huella imborrable en el ADN de Eduma
Aunque llevaba ya muchos años retirado, era imposible no cruzárselo. Año tras año, ahí seguía: sumando giros en su adorada Pinilla, demostrando que del esquí uno nunca se jubila del todo.
En Eduma creemos firmemente que la solera de nuestra escuela bebe directamente de estos pioneros. Esa herencia metodológica de respeto absoluto a la montaña, de resistencia y de pasión incondicional, es el ADN que Maricarmen e Israel han sabido transmitir a nuestro equipo de monitores.
Cada vez que en los viajes de esquí, uno de nuestros alumnos consiga hacer su primer paralelo o baje una pista difícil con una sonrisa, el legado milimétrico del maestro Santoyo seguirá sumando giros con nosotros.
Buen viaje, maestro. Nos vemos en las pistas (aunque esta vez no nos metas por lo más difícil).
Otras fuentes
Nevasport se ha hecho eco también de la noticia en su web.
