
Diario campamento La Casona del Valle 2ª julio 2018.
Aquí comienza nuestra aventura con el diario del campamento La Casona del Valle en la segunda quincena de julio 2018. ¿Preparados?
En 2018, tras décadas de historia en Riaza, nos tocó vivir un verano de transición.
Decidimos dar un cambio de aires y dejar La Casona del Prado, que cedió el testigo temporalmente a La Casona del Valle, un enclave espectacular en plena Sierra Norte de Madrid (Valle del Lozoya).
Aunque echamos de menos las calles de Riaza, el espíritu de Eduma se trasladó intacto a este nuevo entorno de robles y embalses.
Aquí tenéis el diario de aquella segunda quincena de julio de 2018:
Días 17 y 18: Reencuentros y estreno en el Valle
Arrancamos la aventura con una emoción especial. Este año, el campamento en Madrid nos permitió recibir a familias que llevan 43 años con nosotros.
Fue un orgullo ver a antiguos acampados como Raquel, Miguel y Mónica, que ahora nos confían a sus hijos. ¡La familia Eduma sigue creciendo!
Dedicamos las primeras 48 horas a tomar posesión de la instalación. Realizamos los juegos de presentación (dinámicas de corro y movimiento) para romper el hielo.

Por la tarde, estrenamos las canchas con partidos de frontón y baloncesto, y tuvimos las primeras sesiones de iniciación a la esgrima con sables de espuma.
Cerramos el día 18 con un baño en la piscina para aprovechar que el agua estaba en su temperatura ideal.
Días 19 y 20: El Atazar y la Villa de Buitrago
El día 19 pusimos rumbo a la Presa del Atazar. Cambiamos las Hoces del Duratón por este inmenso embalse madrileño.
Los más mayores realizaron una ruta larga en piragua, mientras los pequeños aprendían el manejo del remo y la seguridad en el agua.

Tras el ejercicio, nos trasladamos a Buitrago del Lozoya.
Comimos allí y dedicamos la tarde a recorrer sus imponentes murallas medievales.
Al volver a “la nueva Casona”, los niños aún tenían energía para juegos nocturnos dirigidos en las canchas polideportivas bajo la supervisión de nuestros cursillistas.
Días 21 y 22: ¡Vida pirata y día temático!
El día 21 fue el gran secreto del campamento.

Al amanecer, los monitores aparecieron caracterizados de bucaneros: ¡había empezado el Día Temático: La Vida Pirata!
Fue una jornada de gymkhanas de cooperación, donde el objetivo era conseguir el tesoro mediante la interactuación total entre grupos.
El domingo 22, aprovechando el entorno de bosque que rodea la instalación, realizamos juegos de rastreo y terminamos con una tarde de piscina para comentar las mejores jugadas de la batalla pirata.
Días 23, 24 y 25: Del Aquópolis a la supervivencia
El martes 24 vivimos el “clásico” de cada verano: excursión de día completo al Aquópolis de San Fernando. Un día de adrenalina y toboganes que nos dejó a todos exhaustos.
El miércoles 25 lo dedicamos a recuperar el aliento con educación ambiental y talleres manuales.
Mientras los pequeños afinaban su puntería en el tiro con arco, el grupo de mayores preparaba su noche más especial: la Supervivencia y Vivac.
Durmieron al aire libre en una de las praderas de la Casona del Valle, bajo un cielo estrellado que solo se ve en la Sierra Norte.
Días 26, 27 y 28: El Reino de las Ardillas y el paracaídas

El día 26 fue el turno de nuestras “Ardillas” (6 a 9 años). Tuvieron su fiesta privada con merendola y disfraces, celebrando que son los más valientes del campamento.
Los cursillistas de monitor, en plena formación, organizaron para el resto del campamento juegos cooperativos con el paracaídas gigante.
El viernes 27 realizamos una ruta de senderismo hacia la ermita local, descubriendo las sendas del Valle del Lozoya.
Por la tarde, cerramos las competiciones de mini-hockey, bádminton y juegos de mesa, entregando los diplomas a los campeones de cada categoría.
El sábado 28 fue el día de las bicicletas, con rutas adaptadas por los caminos forestales cercanos.
Días 29 y 30: El gran final en el valle
Llegamos al final de la quincena sin haber parado un segundo.
El día 29 hicimos una última marcha de senderismo para despedirnos del paisaje y realizamos la tradicional foto de grupo en las escaleras del albergue, con todos los niños, monitores y coordinadores.

La última noche fue de despedidas, abrazos y la satisfacción de haber resuelto un verano más con éxito, seguridad y muchísima diversión.
La Casona del Valle nos ha acogido de maravilla, demostrando que, estemos en Segovia o en Madrid, el corazón de Eduma no cambia.

¡Gracias a todos por vuestra confianza y nos vemos el año que viene!
