
Diario campamento Casona del Valle 1ª Julio 2018
El diario de nuestro campamento en Garganta de los montes en la primera de julio de 2018, con algunas fotos para que podáis ver lo mucho que están disfrutando vuestros hijos!
Qué viaje tan especial fue aquel julio de 2018.
Como bien mencionamos, ese año La Casona del Valle (en Garganta de los Montes, Madrid) se convirtió en nuestro hogar temporal, sustituyendo con mucho éxito a nuestra querida Casona del Prado de Riaza.
El entorno del Valle del Lozoya nos regaló paisajes nuevos, pero mantuvimos las tradiciones de siempre.
Día 1: Nervios, fútbol y “El Bordón”
El estreno del campamento de tiendas estuvo marcado por la emoción de lo nuevo.
Tras el reparto de monitores y grupos, vivimos un momento de unión nacional: nos reunimos todos para ver el partido de España en el Mundial.

Aunque el resultado nos dejó tristes, el apoyo a “La Roja” fue total.
Después, Germán tuvo que hacer encaje de bolillos con la distribución de las tiendas (¡algunos cambiaron hasta tres veces!) hasta que todo cuadró.
Para cerrar el día, jugamos al mítico “El Bordón”, un clásico que, como siempre, nos dejó con ganas de repetir.
Día 2: “Concursazo” y el correo edumero
Ya con el cartel de actividades colgado y el buzón de cartas listo, dedicamos la mañana al deporte: baloncesto y fútbol en las canchas de la Casona.

Por la tarde, la adrenalina subió con el balón prisionero y el juego de “las calles”.
Tras una ducha necesaria, celebramos la primera velada: el “Concursazo”.
Fue una noche de mímica, canciones e historias donde el Grupo 2 se alzó con la victoria gracias a un dominio magistral del Pictionary.
Día 3: Piraguas en el Atazar y murallas de Buitrago
Nuestra primera gran excursión nos llevó al embalse de Cervera de Buitrago.

Tras aprender la diferencia entre remo y pala, surcamos las aguas por parejas.
¡Pero cuidado! Unos “bucaneros” (nuestros monitores) decidieron animar la ruta intentando mojar a toda la flota.
Hicimos relevos y retos de equilibrio (¡algunos valientes se pusieron de pie de tres en tres!).
Comimos de picnic en un parque de Buitrago del Lozoya y realizamos una gymkana cultural por su espectacular muralla medieval, terminando con la esperada visita a la tienda de chuches.
Día 4: Estrategia y “Luz y Sonido”
Nos despertamos al ritmo de “Somos de colores”. La mañana fue para el bádminton y el béisbol, mientras preparábamos las canciones para el vivac.
Por la tarde, la pradera se convirtió en un campo de batalla estratégico con “La Bandera”.
Al caer la noche, vivimos la velada de Luz y Sonido. En medio del silencio del valle, los acampados debían agudizar el oído y la vista para encontrar las pruebas.
Los más pequeños demostraron ser los más astutos, terminando los primeros.
Día 5: Rumbo a El Cuadrón (Vivac)
Día de mochila, saco y esterilla. Iniciamos la marcha hacia El Cuadrón, una pedanía de Garganta de los Montes.
El día nublado nos regaló una caminata perfecta con vistas increíbles al Valle del Lozoya.
Tras una gymkana para conocer a los habitantes del pueblo, cenamos unas hamburguesas que nos supieron a gloria (¡estilo Burger King!).
La velada fue un festival de canciones clásicas: El Tallarín, El Tren y La Pelota de Pin-Pon.
Dormimos bajo un cielo limpio, identificando a Casiopea y la Osa Mayor.
Día 6: Barbacoa y relax
Tras recibir unos obsequios en el centro de interpretación y dejar el sitio impecable, emprendimos el regreso.

Al llegar, nos esperaba el olor a brasa: los monitores prepararon una barbacoa monumental con chistorra, alitas, panceta y chorizo.
El resto de la tarde fue de pura recompensa: piscina y descanso total para recuperar fuerzas.
Día 7: Etapa Reina de bicicletas
Día sobre ruedas.

El reto era llegar a la ermita (2,5 km). Mientras los mayores hacían la ruta, los pequeños superaron un circuito de obstáculos de gran destreza.
Por la tarde, rebajamos pulsaciones con talleres manuales antes de la ducha y la cena.
Día 8: Olimpiadas vascas y llegada de residencia
¡Día de reencuentros! Llegaron nuestros compañeros de residencia.
Para celebrarlo, en las tiendas organizamos unas Olimpiadas Vascas: recogida de mazorcas, lanzamiento de fardos y el “tira-soga”.
Como la lluvia hizo acto de presencia por la tarde, sacamos nuestro recurso estrella: cine con la película “Coco”, que nos emocionó a todos.
Los mayores cerraron el domingo con un vibrante juego de “Furor”.
Día 9: El día de los superhéroes
La Casona del Valle se convirtió en la sede de la Liga de la Justicia. Equipos como Batman, Hulk y Superman compitieron en pruebas de vuelo, fuerza y flexibilidad.
Tras una final muy reñida, Superman se proclamó ganador.
En las tiendas, el hockey fue el protagonista del día.
Cerramos la jornada con una velada de canciones conjunta que unió a todo el campamento bajo las estrellas.
Día 10: ¡Aquopolis!
El día más esperado. Salimos temprano hacia el Aquopolis de San Fernando.

Fue un día de “patos al agua” constante, donde los toboganes no dieron tregua.
Al volver, mientras los pequeños descansaban, los mayores de residencia y tiendas vivieron su propia noche de supervivencia, cocinando su cena al aire libre y compartiendo confidencias bajo el saco.
Día 11: Misterio y escape room
¡Alerta! El director del casino, el Sr. Papagda, había sido secuestrado. Nos convertimos en la Élite de Investigación Edumera.

Tras interrogar a sospechosos y analizar coartadas, resolvimos el caso.
Como premio, disfrutamos de un Casino y una Escape Room de lógica.
Trabajando en equipo, logramos desactivar la “bomba” y encontrar a Papagda justo a tiempo.
Día 12: Arqueros en el valle
Dormimos media hora más para recuperar el aliento.

Fue el día del Tiro con Arco, donde descubrimos talentos innatos que daban en el centro de la diana a la primera.
Por la noche, los medianos y mayores jugaron a la “Velada Electrónica”, una frenética persecución entre “correos” y “virus” donde la velocidad era la única salvación para entregar los mensajes.
Día 13: La gran fiesta final
Últimos paseos en bici y últimos tiros con arco. La tarde fue para el gran juego de La Bandera a nivel de todo el campamento.
Pero el plato fuerte llegó por la noche: la Gran Fiesta Final.
Nos pusimos nuestras mejores galas para bailar los éxitos del verano (Despacito, Lo Malo…) y terminamos, como dicta la tradición de más de 40 años, cantando abrazados “El Final del Verano”.
Día 14: Despedidas y promesas
Toca cerrar maletas y recoger las tiendas. Ha sido una quincena intensa donde Pau, Carlos, Claudia, Inés y todo el equipo de monitores lo han dado todo.

Nos despedimos de los nuevos amigos con la promesa de vernos en septiembre para ver los vídeos en YouTube.
¡Gracias, Casona del Valle, por un 2018 inolvidable! ¡Nos vemos el año que viene!
