
Diario La Casona del Prado: 2ª Quincena de Julio 2013
El diario de la segunda quincena de julio 2013 de La Casona del Prado, Riaza, Segovia.
Esta segunda quincena de julio de 2013 en La Casona del Prado ha sido, sin duda, una de las más intensas que recordamos. Con el Curso de Monitores a pleno rendimiento y la amenaza del Lado Oscuro sobre Riaza, no hemos tenido ni un respiro.
Aquí tenéis la crónica de estos días de aventura:
Días 16, 17 y 18: Primeros pasos y Palacio de Riofrío
Arrancamos la quincena con una energía envidiable y un poco de piscina pues hacía calor.

Tras los primeros juegos de presentación y las clases de inglés, pusimos rumbo a nuestra primera gran excursión: el Palacio de Riofrío.
Los chicos alucinaron con el museo de animales y la majestuosidad del palacio, para terminar la jornada relajándonos en la zona recreativa de Cantalejo y su piscina.
Mientras tanto, los alumnos del Curso de Monitor empezaron fuerte con sus clases teóricas, combinándolas con prácticas de piragua en la Presa del Atazar y sesiones de tiro con arco.
Día 19: Riaza Wars – El Despertar de los Padawans

La Fuerza se alteró en Riaza. El Lado Oscuro intentó romper la tranquilidad del campamento, pero nuestros pequeños Padawans estaban listos.
Tras fabricar sus propios identificadores galácticos, entramos en la “nave espacial” (el comedor) para degustar un menú de otro planeta: “Twantin” y las famosas “Cagarrutas de Ewok”.
Las fuerzas del Imperio hicieron acto de presencia provocando una gran perturbación.
Los Padawans tuvieron que viajar por diferentes planetas evitando el reverso tenebroso, pero al final de la tarde, un chaparrón breve pero intenso nos obligó a refugiar el aprendizaje en el interior.
¡Ni la lluvia pudo con la Orden Jedi!
Días 20, 21 y 22: Misterio en la cena y rutas por el bosque
El domingo subimos a Riaza para disfrutar del ambiente del pueblo, pero la calma duró poco.

Al caer la noche del lunes, vivimos un Cluedo de lo más intrigante: un alto ejecutivo había sido asesinado durante la cena.
Los chicos se convirtieron en detectives, investigando a todos los empleados y personajes sospechosos hasta dar con el culpable.
También hemos recuperado el ritmo con las actividades rotatorias.

Los más pequeños (Ardillas) se han estrenado en las rutas a caballo por el bosque, mientras que los medianos y mayores han quemado energías con las bicis, el hockey y la esgrima.
Días 23, 24 y 25: El Gran Casino y noches diferentes
Abrimos las puertas del Gran Casino de Eduma.
Con la ruleta, el bingo y las mesas de cartas listas, los chicos apostaron sus “eurogarbanzos”.
Al final, como siempre, la banca ganó y los chicos aprendieron de forma divertida que apostar no suele ser el mejor plan de negocio.

La noche del jueves fue de contrastes: los más pequeños y medianos se vistieron de blanco para su Fiesta Ibicenca, mientras que los mayores disfrutaron de una salida especial a Riaza para vivir el ambiente nocturno del pueblo.

Días 26, 27 y 28: La búsqueda del tesoro
Tras días de tiro con arco, juegos de paracaidas, talleres de máscaras y sesiones de repostería donde los mayores demostraron su mano con los dulces, llegó el gran juego final organizado por los cursillistas.

Fue una Búsqueda del Tesoro épica.
Todo el campamento, incluidos los monitores, tuvimos que superar pruebas de habilidad y desafíos deportivos para conseguir los trozos del mapa y dar con el botín.
Los cursillistas también aprovecharon para realizar su excursión a La Cabrera y el Pico de la Miel, preparándose para terminar su formación oficial en Madrid.
Días 29 y 30: Despedida por todo lo alto
Los dos últimos días han sido una locura sin pausa. Hemos celebrado de todo: una verbena popular, la noche de supervivencia para los mayores, y una fiesta temática de “Año Nuevo 2050”.
No podía faltar el clásico Partido Mayores vs. Monitores, donde la competitividad y las risas estuvieron a la par.
Tras una cena especial de despedida y la última gran discoteca (donde el Meneíto fue el rey de la pista), nos preparamos para el regreso.
Volvemos a Madrid con la mochila llena de historias y a los futuros monitores les deseamos mucha suerte en su etapa final en la ciudad.
¡Hasta el año que viene, Riaza!
