
Diario La Casona del Prado: 2ª de Agosto 2013
Diario del campamento de verano en el albergue La Casona del Prado, Riaza, durante la primera quincena de agosto 2013.
¡Qué broche de oro para el verano de 2013! La segunda quincena de agosto en La Casona del Prado tuvo de todo: desde la épica ascensión de los cursillistas al Pico de la Miel hasta el dulce sabor de los crêpes tras una jornada de tiro con arco.
Fue una quincena de mucha convivencia, donde los futuros monitores nos regalaron momentos inolvidables.
Aquí tenéis el diario de este gran final de verano:
Días 16, 17 y 18: Arranque y “Casino Royal”
Empezamos la última quincena del verano con el sol de Segovia apretando fuerte.
Los primeros días sirvieron para organizar los grupos de los chicos y dar la bienvenida a los nuevos cursillistas de monitor, que arrancaron sus clases teóricas y dinámicas desde el minuto uno.

Tras los primeros juegos de presentación y las rutas en bici, bajamos al pueblo de Riaza para empezar a conocer nuestro entorno.
La noche del lunes 19 abrimos las puertas del Casino Royal Riaza.
Entre mesas de juego y apuestas con eurogarbanzos, vivimos una velada de nervios y risas donde la legalidad y el azar fueron de la mano. ¡Una forma estupenda de empezar a soltarnos!
Días 19, 20 y 21: Caballos, esgrima y Riofrío

El ecuador de la semana fue pura actividad.
Visitamos el Club Hípico para nuestras sesiones de equitación, donde conectamos con los caballos por los senderos de la zona.
También probamos nuestra agilidad en la esgrima y estrenamos el campo de hockey.
El jueves 22 pusimos rumbo al Palacio de Riofrío.
La visita cultural por sus salones y su museo de animales nos dejó impresionados, pero lo que de verdad necesitábamos era el refrescante final de jornada en las piscinas de Cantalejo.
¡Nada mejor para combatir el bochorno!
Días 22, 23 y 24: Volley-toalla y “Tú sí que vales”
El fin de semana fue el turno de los deportes alternativos.
El Béisbol fue un éxito, pero la actividad estrella fue el Volley-toalla, donde la coordinación en parejas es clave para que la pelota no acabe en el suelo.
La noche del sábado 24 celebramos la gala de “Tú sí que vales”.
El escenario de la Casona se llenó de artistas, magos y humoristas que demostraron que en este campamento sobra talento.
Día 25 y 26: El Despertar de la Fuerza y Aquopolis
La galaxia volvió a reclamar nuestra ayuda con una nueva edición de Riaza Wars.
Los jóvenes padawans superaron sus pruebas de entrenamiento antes de enfrentarse al gran reto del martes: el Aquopolis de San Fernando.

Pasamos el día entero entre toboganes y piscinas, mientras nuestros cursillistas demostraban su resistencia física en una excursión paralela de montaña al Pico de la Miel en La Cabrera.
Días 27 y 28: Tesoros, crêpes y Año Nuevo 2050
El miércoles fue un día de lo más dulce.
Tras afinar la puntería en el tiro con arco, nos esperaba una merienda de crêpes recién hechos que nos supo a gloria. También estuvimos enseñando a jugar al rugby.

Por la tarde, los cursillistas organizaron una Búsqueda del Tesoro para todo el campamento.
Niños y monitores tuvimos que sudar la gota gorda superando pruebas de habilidad para completar el mapa.
Como los cursillistas terminaban su etapa en Riaza el día 29, decidimos adelantar el calendario y celebrar el Año Nuevo 2050.
Tomamos las 12 uvas-Lacasitos al son de las campanadas y lo festejamos con una gala de Nochevieja y discoteca que nos hizo bailar hasta las mil.
Días 29 y 30: Minigolf, despedida y el final del verano
El jueves 29 fue un día de retos.
Estrenamos un minigolf casero muy ingenioso y, por la tarde, los más pequeños lanzaron un desafío a los monitores. Intentaron ganarnos en una maratón de pruebas (dardos, Burro, Vaso-pong…), pero la veteranía de los monis fue un muro insuperable. ¡Craso error, pequeños!

La cena de despedida fue mágica: a la luz de las velas, con música suave de fondo y compartiendo los mejores momentos de la quincena.
Cerramos con una sesión de fotos locas, juegos de paracaídas y el clásico “El final del verano” del Dúo Dinámico sonando por los altavoces.

Nos vamos con la mochila llena de recuerdos y el corazón en Riaza. ¡Os esperamos a todos el año que viene!
