
Diario La Casona del Prado. 1ª quincena de agosto 2016
¡Hola familias! Ya está aquí el diario de la Casona del Prado en esta primera de agosto del 2016.
¡Qué verano aquel 2016! La primera quincena de agosto en La Casona del Prado no fue una quincena cualquiera; fue el año en que celebramos nada menos que el 40 aniversario de Eduma.
Entre castillos medievales, Pokémon y estrategias militares, vivimos unos días que se quedaron grabados en la memoria de todos los que estuvimos allí.
Aunque en aquel momento la cobertura en Riaza nos dio algún que otro dolor de cabeza para actualizar el blog, aquí tenéis la crónica completa y detallada, rescatando cada momento de aquella aventura.
Días 1, 2 y 3: Reencuentros y reclutamiento militar
El arranque del campamento fue pura adrenalina.
Tras los abrazos de bienvenida y el reparto de habitaciones, nos pusimos en marcha con los deportes clásicos: hockey, esgrima, bádminton y voley.
La primera noche estrenamos el juego de “El Lobo”, una variante del escondite nocturno donde el sigilo fue la clave (y donde algún monitor casi se mimetiza con el paisaje).
El 3 de agosto vivimos una mañana ecuestre en “La Vereda”. Ver a los veteranos salir al trote mientras los más pequeños aprendían los secretos de las cuadras fue un espectáculo.
Pero la tranquilidad duró poco: por la tarde, el campamento fue invadido por “militares” que buscaban reclutas.
Los chicos superaron un circuito de entrenamiento épico: desactivar bombas, esquivar rayos láser (cuerdas entre los árboles) y superar obstáculos de barro. ¡Los pequeños demostraron tener más valor que muchos sargentos!


Días 4, 5 y 6: Cuéllar y el gran 40º Aniversario
El jueves 4 pusimos rumbo a Cuéllar.
No fue una visita aburrida, ¡ni mucho menos! Personajes medievales nos guiaron por las almenas y mazmorras del castillo, contándonos leyendas de caballeros.
Después de un rastreo por las calles empedradas, terminamos el día con un chapuzón en la piscina municipal.

El viernes estuvimos preparando y grabando una sorpresa muy especial que muy pronto podréis ver 😉
El sábado 6 fue el día del EDUPOLY. Convertimos La Casona en un tablero gigante de Monopoly donde las “familias” más ricas compraban calles de Riaza superando pruebas de ingenio.
El dinero ganado lo canjeamos por la noche en nuestro Gran Casino, donde los crupieres (monitores) nos desplumaron con elegancia a cambio de gominolas.

Pero el momento cumbre llegó al caer el sol: ¡Celebramos los 40 años de Eduma!
Una tarta gigante, refrescos, chuches y un “Cumpleaños Feliz” cantado por más de cien voces que resonó en toda la sierra.
Los mayores, nostálgicos y bromistas, fueron los que más disfrutaron recordando anécdotas de otros veranos.
Día 7: Riaza y tradiciones
El domingo 7 fue el día de bajar al pueblo.
Como es tradición, paseamos por la Plaza Mayor, compramos los últimos recuerdos y cargamos las mochilas de chuches para la segunda semana.
Un día de relax necesario para lo que se avecinaba.

Estamos disfrutando mucho!

Días 8 y 9: Katniss Evergreen y entrenadores Pokémon
El lunes 8 despertamos sintiéndonos protagonistas de Los Juegos del Hambre.
El tiro con arco fue la actividad estrella, donde más de uno demostró puntería digna de Distrito 12.
También sacamos las bicis para recorrer las rutas cercanas y rescatamos el Taller de Lavandería (frotar con jabón Lagarto y manguerazo final, un clásico que nunca falla).
Por la tarde, la locura Pokémon GO llegó al campamento.
Nos convertimos en entrenadores, “capturando” monitores disfrazados por la pradera para hacerlos evolucionar y competir en nuestro gimnasio particular. ¡Fue agotador pero divertidísimo!
Día 10: ¡Al Aquopolis!
El miércoles 10 fue el día de la excursión estrella. Aunque la mañana empezó fresca, el sol de Madrid nos recibió en el Aquopolis de San Fernando.

Toboganes, piscina de olas y risas constantes.
Al volver a Riaza, los mayores aún tuvieron fuerzas para ponerse guapos y bajar a la discoteca del pueblo a quemar las últimas energías.
Días 11 y 12: Supervivencia y estrellas fugaces
El jueves 11 terminamos las rotaciones de juegos gigantes: la Oca, el Mikado y el Paracaídas.
Pero lo más emocionante llegó al anochecer: la Noche de Supervivencia. Los mayores y medianos prepararon sus sacos para dormir al raso (vivac).
Tuvimos la suerte de pillar las “Lágrimas de San Lorenzo” y pudimos ver varias estrellas fugaces mientras compartíamos historias en voz baja.
Días 13 y 14: Despedida y risas
El viernes 12 cerramos los últimos talleres de manualidades y nos preparamos para la gran Cena de Despedida.

Fue una noche de gala donde cada grupo tuvo que contar un chiste o hacer una parodia breve, llenando el comedor de carcajadas.
La fiesta final con discoteca fue el broche de oro. Bailes, fotos de grupo y alguna que otra lagrimilla al darnos cuenta de que la quincena se acababa.
El 14 de agosto recogimos maletas, revisamos los “objetos perdidos” y nos subimos al bus con el corazón lleno de recuerdos de este 40º aniversario.
¡Gracias por un verano inolvidable! Nos vemos en 2017 para seguir haciendo historia.
