
Diario La Casona del Prado, Riaza. 1ª quincena agosto 2015
Diario de la primera quincena de agosto 2015 del campamento La Casona del Prado en Segovia.
¡Qué quincena tan intensa vivimos en aquel agosto de 2015! Entre el calor de Segovia, los chapuzones en las Hoces y el nivelazo de nuestros futuros chefs, La Casona del Prado fue un hervidero de risas y aprendizaje.
Aquí tenéis la crónica detallada, día a día, de lo que fue aquella primera quincena para el recuerdo:
Días 1 y 2: Panteras, Albóndigas y el rugido del rugby
El arranque fue espectacular. Tras formar los grupos (con nombres tan épicos como “Las Panteras” y “Las Albóndigas”), dedicamos el primer día a las presentaciones y a explicar el funcionamiento de nuestra casa en Riaza.
Terminamos con el primer baño de la quincena.

El segundo día bajamos a conocer el pueblo. Tras comprar chuches y algún recuerdo, colonizamos el parque de El Rasero.
Allí, entre columpios, organizamos timbas de cartas y hasta un improvisado partido de rugby.
Para abrir el apetito antes de la cena, jugamos todos a la “Pelota Asesina” en la pradera. ¡La energía estaba por las nubes!
¡Esto solo acaba de empezar! Mañana más y mejor. 😉
Días 3 y 4: Besos “mortales” y piraguas en el Duratón
Empezamos fuerte con el deporte: bádminton, voley, esgrima y paracaídas.
Los alumnos de inglés integraron sus clases con juegos dinámicos, mientras en todo el campamento se desataba la paranoia con el “Juego del Beso”: una misión secreta donde para “asesinar” a tu objetivo tenías que darle un beso sin que nadie te viera.
El miércoles fue el turno de las Hoces del río Duratón.
Pasamos la mañana en canoas, con más de un chapuzón (voluntario e involuntario).
Para recuperar fuerzas, nos fuimos a Cantalejo para disfrutar de una barbacoa de campeonato.
La noche se volvió “carcelaria” con la velada de los barracones, donde los niños tuvieron que demostrar su sigilo para escapar de los monitores-vigilantes.


Días 5 y 6: Caballos, agendas y Pijama Party
El sol nos dio tregua y aprovechamos para las rutas a caballo.
Los chicos no solo montaron, sino que aprendieron sobre el cuidado de los animales y las cuadras. En los talleres, fabricamos nuestras propias agendas personalizadas para recoger las firmas de los nuevos amigos.
Para despedir a los compañeros que solo venían una semana, celebramos una Pijama Party.
Todo el campamento, monitores incluidos, sacó sus mejores galas de dormir para bailar y jugar en una noche llena de risas y algún que otro bostezo de felicidad.


Día 7: ¡Olé el día Español!
El sábado nos despertamos con fandanguillos. Fue nuestro Día Temático: España.
Cada grupo preparó una actuación representando tradiciones: desde las chirigotas de Cádiz hasta la Tamborrada o el Entierro de la Sardina.
Lo más emocionante fue la Quema de las Fallas que los propios niños construyeron. La comida fue un tapeo nacional con tortilla, croquetas y patatas asadas.
Cerramos el día con una Gymkhana Española donde tuvimos que escanciar “sidra” y descender un Sella imaginario.
Cada vez va quedando menos y nos da pena que se acabe el campamento en la casona del Prado!




Días 8, 9 y 10: Cluedo y los chefs del “Pintxo de Oro”
Tras un domingo de relax en el pueblo y velada de canciones, el lunes nos trajo el Cluedo.
La Casona se llenó de detectives buscando pistas para atrapar al asesino. Pero el plato fuerte (literalmente) fue el taller de cocina: El Pintxo de Oro.
Con un jurado de lujo (Pepe, Jordi, Samantha y nuestra Gueri), los grupos compitieron por la mejor tapa.
- Los Mayores ganaron con el “Barquito Olé” (revuelto de huevos y jamón).
- Los Pequeños (6 años) se llevaron el premio de improvisación con el “Sin Nombre”. Mientras los chefs recogían, los mayores se prepararon para su vivac bajo las estrellas, coincidiendo con la lluvia de meteoritos.
Día 11: Aquopolis y puntería Légolas
No podía faltar la visita al Aquopolis de San Fernando.
Un día entero de toboganes y agua que nos dejó agotados.
De vuelta en Riaza, practicamos el tiro con arco para emular a Légolas y tuvimos sesiones de rugby para los más deportistas.



Días 12 y 13: Edumathlon y el gran final
El último día completo celebramos el Edumathlon.
Niños contra monitores en un “todo o nada” de hockey, fútbol, ping-pong y futbolín. Los monitores logramos una victoria sufrida, ¡pero los niños nos lo pusieron difícil hasta el último minuto!
La última noche fue, como siempre, para la Discoteca. Bailamos el “Meneíto” hasta que las piernas no pudieron más.
El día 14, tras el último chapuzón y recoger las habitaciones, nos subimos al bus con la mochila llena de experiencias y algún que otro objeto perdido.
¡Gracias Riaza por una quincena inolvidable! Nos vemos en Madrid con las pilas cargadas.



